Angangueo en Michoacán

En el este del estado de Michoacán, se ubica este pequeño pueblo de menos de cinco mil habitantes. Se encuentra sobre la Sierra Madre Oriental, rodeado de bosques y montañas, en el corazón de un pequeño valle, lo que lo hace especialmente tranquilo y un tanto aislado. Es famoso por su pasado de pueblo minero, por sus casas e iglesias, y por ser uno de los hogares naturales de la mariposa monarca, símbolo de Michoacán.

La actividad minera, que se desarrolló desde el siglo XVIII hasta la década de 1990, marcaron la vida y el desarrollo del pueblo durante la mayor parte de su historia. Aún hoy se pueden visitar algunos de los resabios de ese pasado en sitios como la bocamina de San Hilario.

Angangueo también se caracteriza por su particular arquitectura. A sus casitas de piedra, esparcidas por todo el pueblo hay que sumarle algunos interesantes ejemplos de arquitectura religiosa. Se destacan la Parroquia de San Simón Celador, de estilo eclecticista, y el Templo de la Inmaculada Concepción, una iglesia neogótica con algunos elementos barrocos que la hacen muy particular dentro de la arquitectura mexicana.

También se puede encontrar la Casa Parker, la antigua residencia de un matrimonio inglés relacionado con la actividad minera, hoy convertida en museo.

Santuarios de la mariposa monarca

Entre los principales atractivos de Angangueo se encuentra, sin lugar a dudas, el avistamiento de la inigualable mariposa monarca. Angangueo es uno de los sitios privilegiados para ver a la imponente mariposa dentro del Estado de Michoacán, famoso por este fenómeno natural.

Alrededor del pueblo se pueden encontrar los santuarios de El Rosario y Sierra Chincua, dos sitios privilegiados para ver a la monarca. Se puede acceder a ambos santuarios a caballo o a pie desde Angangueo. Los meses de invierno son el momento para apreciar su imponente colorido entre los bosques de la zona.